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Escuela Internacional de Música Fundación Princesa de Asturias

Formar parte del claustro de los Cursos de verano de esta Escuela es todo un privilegio que cada año me permite vivir experiencias únicas.

Desde mucho antes del acto de inauguración, que preside Doña Leticia, ya en las reuniones previas, es un placer poder compartir mesa, charla o correos con grandes profesionales de la música. Además en la pasada edición tuve la suerte de poder participar como narradora en el concierto de clausura de los cursos, dedicado a la música de cuentos. Eso supuso trabajar codo con codo junto a los dos directores de orquesta, Yuri Nasushkim y Lluis Vila, además de Antonio Rogríguez Aguilar, alumno de dirección, así como con John Falcone, fagotista de la OSPA y compositor de una de las obras que se trabajaron durante el curso: el estreno de la versión orquestal de "La Tortuga y la Liebre", composición original del propio Falcone.

En el guión de texto que diseñé para enlazar todas las obras interpretadas tuve en cuenta, como siempre, la interacción con el público, invitando a los más peques a que subieran al escenario en un momento del concierto, justo cuando la interpretación de ese cuento. Algunos se atrevieron a participar y pudieron sentir la vibración de toda la orquesta sentados en las tablas del escenario, tal y como se ve a la derecha de la foto. Es un placer verles seguir la actuación sin pestañear, con la boca abierta, sin perder detalle, tanto cuando suena la música como cuando la narración del cuento.

Resultaron unos días muy intensos, de mucho trabajo, mucho descubrimiento e intensa convivencia, y como siempre tuve la ocasión de conocer a un alumnado muy necesitado e interesado en trabajar su principal instrumento: su cuerpo. La mejor forma de aprender sobre una materia es enseñarla y, cada verano, la Escuela de la Fundación Princesa de Asturias es el lugar donde aprendo tanto como enseño, o más. 


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