Tensión en la lengua. Ejercicios para evitarla.

Tensión en la lengua. Ejercicios para evitarla.

La mayoría de las personas vivimos sin ser conscientes de la tensión que acumulamos en la lengua y cómo ésta afecta a nuestra calidad de vida.

Quizás quién esté leyendo estas líneas, probablemente desde un dispositivo móvil y con bastante mala postura (que estará modificado sobre la marcha) no se da cuenta de la tensión que acumula en esa lengua apretada contra el paladar o empujando detrás de los dientes. Otras veces la tensión se concentra en la base de la lengua, lo que se traduce en dolor de garganta o de cuello

En el caso de los músicos el porcentaje de afectados aumenta y si nos referimos a especialidades como el canto o todos los instrumentistas de viento aún más, especialmente estos últimos. Después de todo, los cantantes tienen bastante asumida la importancia de los ejercicios de calentamiento y articulación en los que utilizan la lengua. No así lo músicos de viento, que descuidan este aspecto, a pesar de que la utilización de la lengua se vuelve vital para la articulación y que de su colocación dependen, en parte, la afinación y la calidad del sonido. Además, en el caso de las especialidades en las que parte de la boquilla o la caña está dentro de la boca (saxo, clarinete, oboe, fagot) la lengua cuenta con menos espacio del normal para moverse con libertad.

Lo ideal sería que la lengua permaneciese ancha, relajada y flexible en toda su extensión, con libertad para salir de la boca en aquellas actividades que entrañan cierta dificultad o coordinación, tal y cómo hacen nuestros peques, desde que son bebés hasta, más o menos, los 10 años, momento en el que empiezan a suprimir ese comportamiento por connotaciones culturales. 

Es decir, ante una tarea que exige coordinación y concentración, el gesto natural del ser humano es el de sacar la lengua libremente. En cambio, ¿qué sucede en la boca de un músico de viento, cuya lengua no tiene esa libertad de movimiento, en el momento de abordar un ejercicio técnico?. ¿Y si a ese reto añadimos un pasaje musical de dificultad considerable o el compromiso y estrés propio de una actuación en público? 

En ese caso la lengua estará "luchando" por salir fuera de la boca de forma libre y suelta, que es la tendencia natural, cuando en realidad lo que se necesita en ese momento es que se quede activada dentro de la boca y que su movimiento sea lo más preciso posible, para lo cual se necesita cierto grado de tensión.


 
Como profesores
es muy probable que nos fijemos solamente en cuestiones técnicas sin tener en cuenta la excesiva tensión que se acumula para lograrlas. En realidad tenemos en nuestras manos la responsabilidad y la posibilidad, de que nuestro alumnado mejore su calidad de vida con la práctica de su instrumento. 

Como adultos quizás somos conscientes de la tensión que acumulamos y nos resignamos a padecerla porque desconocemos qué posibilidades existen de eliminarla por nosotros mismos.

Yo os propongo varios recursos con los que podemos recuperar ese espacio perdido de vuestras lenguas:

- Lea Kaufman, profesora de Feldenkrais, nos enseña a percibir la amplitud de nuestra lengua y a relajarla en el siguiente vídeo.

- Sandra Romo, fisioterapueta especialidada en músicos, en su vídeo titulado "Prevención en cantantes e instrumentistas de viento", nos enseña a percibir y masajear toda la máscara facial, nuestra mandíbula, nuestro cráneo. Desde luego que es recomendable para cualquier persona y no solo para los músicos.

- Por último, en el portal Educastur, en la página del Proyecto LEA (Logopedia Escolar de Asturias), tenemos un archivo con propuestas de masajes linguales con el que lograremos trabajar tanto con el alumnado que acumula demasiada tensión como aquellos otros que pecan de excesiva descoordinación y relajación lingual.

Además en la página de LEA tenemos otros recursos interesantes. Una vez en la página principal, clickando en Disglosias, Intervención, Terapia miofuncional, se accede tanto a los masajes linguales que ya os he presentado como a otros igual de interesantes: mandibulares, labiales y también ejercicios de soplo. Éstos últimos, en el caso de trabajarlos con alumnado de viento, deberemos practicarlos tanto respirando por la nariz como tomando aire por la boca. 

Ahora os dejo con un vídeo en el que vemos, el movimiento de la lengua, a través de rayos x, primero en un músico que toca la trompa y después en otro con la trompeta. Creo que puede resultar muy interesante tanto para los músicos como para quiénes no tienen ni idea de lo que sucede dentro de la boca de un instrumentista, en este caso de viento metal. Aún me queda encontrar un vídeo del caso más extremo de falta de libertad de la lengua, el de las especialidades de viento madera que nombraba al principio y que tienen parte de su boquilla o lengüeta dentro de la boca. Quizás deba prestarme como "conejillo de indias". En todo caso estad atentos a próximas entradas.



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